Los valores son muy importantes para nosotros. Son lo que hace de #play14 lo que es. Por favor, asegúrate de consultar nuestro manifiesto y nuestro código de conducta antes de inscribirte en uno de nuestros eventos.
Muchas gracias a Nina Neef por las maravillosas imágenes.
Todo en #play14 nace de estos seis. Definen cómo organizamos los eventos, cómo nos tratamos y qué se siente al estar en la sala.
Llegamos sin armadura — sin jerarquía, sin agenda oculta, sin «aquí no lo hacemos así». Los mejores momentos ocurren cuando le dices que sí a algo que normalmente pasarías de largo. Así que mantenemos la puerta, y la mente, bien abierta.
Empleos distintos, países distintos, razones distintas para aparecer — todo el mundo pertenece, y nadie tiene que ganarse su sitio. Creamos eventos donde nadie se queda al margen y cada voz tiene su espacio.
Jugar juntos se salta la charla intrascendente y te lleva a algo real, rápido. Las personas que conoces aquí tienen la costumbre de volver a aparecer — en el siguiente evento, en otra ciudad, años después. Eso no es networking; es el comienzo de amistades.
Todos estamos aquí porque nunca dejamos del todo de preguntarnos «¿y si...?». La curiosidad es lo que hace que se proponga una sesión, se reinvente un juego, se mire un problema atascado desde otro ángulo. Trae la tuya — cuanto más hurgas, más te llevas.
Aquí nadie acapara. Compartes el juego, la técnica, la idea a medio cocer — y recibes diez que nunca habrías encontrado por tu cuenta. No es una transacción; es cómo crece todo el movimiento, persona a persona, evento a evento.
Hace falta un poco de nervio para facilitar delante de desconocidos, para jugar a tope, para hacer el ridículo a propósito. #play14 es el lugar seguro donde encontrar ese nervio — y una vez que lo usas aquí, lo notarás intacto el lunes por la mañana.
Esos valores tomaron forma, hace años, en un breve manifiesto — nuestra estrella polar sobre qué es #play14 y qué será siempre.
#play14 es y siempre será

Y esto es lo que pedimos a cada persona que aparece. Nada pesado — solo el puñado de cosas que mantienen la sala abierta, amable y divertida.
En resumen: “No serás un imbécil”.

Una de esas líneas merece un vistazo más de cerca: la de dejar el espacio de juego limpio.
Deja siempre el campamento más limpio de lo que lo encontraste.
Sé consciente del bienestar de los demás limpiando cuando abandones un espacio. Esto aplica para el espacio donde jugaste, donde comiste, donde descansaste, etc.
Recuerda que el equipo organizador no está ahí para limpiar después de ti, sino que también son participantes del evento. Ellos también quieren facilitar y asistir a sesiones, tanto como tú.